{ column_width:156, column_count:6, subcolumn_count:0, column_gutter:13, align:'center' }

A mi querida abuela

No hace apenas dos semanas que mientras hablábamos por teléfono, mi abuela me contaba que ya había descubierto que era un blog, había leido un artículo en el periódico y me pareció notar que eso le hizo sentirse más cerca de mi. Fue una conversación bonita.

Hace un par de horas me llamaron y me dieron una de las noticias más tristes que he recibido en mi vida.

Ahora mismo, desconcertado no dejo de pensar en todo lo que nos pudo haber quedado por saber el uno del otro. Hay momentos en los que intento llevarlo mejor, pensando en que pudo a conocer a mi hijo, que hoy no estuvo sola o que hasta cierto punto me pude despedir de ella.

Sin embargo, el desconsuelo de no poder darle un último abrazo o decirle una vez más cuanto la queremos me tiene bastante triste. Al final, no se, ya casi por costumbre me he venido delante del ordenador a desahogarme un poco. Me gusta creer que de una manera u otra vas a poder leer esto, Babcha:

Nos hemos quedado bastante tristes, Isabel y yo te vamos a echar mucho de menos. Bien sabes que no podremos olvidarte y te prometo que hare lo posible para que Nicolás, de una manera u otra, llegue a conocerte un poco mejor.

Te pido perdón, por no haberte llamado tanto como debía, por ser un poco tacaño con las visitas. Creo que sabes bien cuanto te queremos, hemos pasado momentos mágicos todos juntos y ahora mismo me desbordan los recuerdos de estos 29 años que tuve la suerte de haber compartido contigo.

Lamento que hayas tenido que ser tú quien me de esta lección: hoy por primera vez en mi vida he visto como mi familia en vez de crecer, se ha hecho más pequeña. Yo quería que pudieras conocer a todos los hijos que Isabel y yo vayamos a tener y que ellos te conocieran a ti. Me duele no habertelo dicho antes.

Te vamos a echar muchísimo de menos estas navidades, ya no a ver ser lo mismo. Y como vamos a extrañar esas comidas, esas cenas, juntos, en “La cautiva” o donde sea. Las horas y los gritos de emoción en las partidas de canasta. Puedes estar segura que a partir de hoy no va a haber brindis en el que no te recordemos y que te sentiremos junto a nosotros cada vez que juguemos a las cartas en familia.

Vamos a hacer lo posible para buscarle un buen lugar a tu gata, la cuidaremos bien, Isabel (que ya sabes que le gustan los animales tanto como a ti) se va a ocupar.

Se que mañana va a haber muchísima gente, es increible como te quiere todo el mundo y te prometo que te vamos a dar una despedida que poca gente podría aspirar a tener.

Finalmente, ya se que es pedir mucho, pero si puedes hacerte notar de vez en cuando, no se, visitandonos en sueños, te lo voy a agradecer. En fin, Babchi, que encuentres paz, creo que hace un tiempo que la estabas buscando y espero volver a estar contigo cuando toque. Hasta entonces, te voy a extrañar mucho, me siento orgulloso de haber tenido una abuela como tú.

iPhoning

One comment so far

Nancy wrote:

ola!

me hizo iorar todo l oqe pusistes

sbs io tmb estoy pasando un momento dificil!
pero aun asi
tubimos a una abuela tan maravillosa

suerte!