Volver
Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida. Tengo miedo de las noches, que pobladas de recuerdos, encadenen mi soñar. Pero el viajero que huye, tarde o temprano, detiene su andar y aunque el olvido que todo destruye haya matado mi vieja ilusión, tengo escondida una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi corazón.
Este es un framento de una canción de Gardel (así acabo de averiguarlo) que llevo años escuchando, pero interpretada por Calmaro. Hace unos días descubrí también que es el tema “central” de la película Volver de Almodovar.
Quería publicar un fragmento de la canción porque la canción se me venía a la mente a menudo estos días.
Pensé en citar la primera frase, el yo adivino el parpadeo de las luces, que a lo lejos, van marcando mi retorno. Demasiado breve y carente de mensaje. La siguiente estrofa habla de dolor, tampoco encajaba. ¡El estribillo!, pensé, pero sentí escalofrios cuando el terminar el mismo recordé como continuaba la canción. Eso que cité explica bien lo que siento estos días.
Creo que es fácil sentir un “querer volver”. Lo difícil, lo que te tortura y lo que requiere un meticuloso análisis personal es ¿a dónde quieres volver?.
Ahora que lo se lo puedo explicar.
Quiero volver a sentir más el día a día. Llevo un par de meses con anesmia emocional, haciendo y padeciendo, pero sin disfrutar ni sufrir. Quiero volver a querer celebrar días como el de hoy, en el que se concretó algo que hace no tanto me hubiera tenido sobresaltado toda una semana.
Ya se que quiero volver, también se a dónde quiero volver, ¿hace falta más?. ¡No lo sé!. Si lo averiguo les cuento.